INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Antes de incorporar IA, define el problema.
Una guía de preguntas para separar una necesidad real de una solución de moda.
Empieza por una tarea concreta: quién la realiza, qué información necesita y cómo se determina que está bien hecha. Sin ese punto de partida es difícil evaluar cualquier herramienta.
Compara una solución basada en reglas con una basada en IA. Si el proceso es determinista, una integración convencional puede ser más fácil de verificar y mantener.
Define un conjunto de ejemplos de evaluación y los errores que no son aceptables. Decide cuándo una persona debe revisar la salida y qué datos no deben enviarse al proveedor.
Un piloto debería terminar con una decisión informada: continuar, ajustar o detener. Documenta sus límites sin convertir resultados de laboratorio en promesas comerciales.